Filipenses 4:13 RVR1960

«Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.»

“Todo, es todo.” A través de Cristo recibimos el poder para vencer al mal, porque él triunfó sobre satanás en la cruz del calvario, y además, también con su muerte derrotó el poder del pecado y con su resurrección la muerte fue vencida. La promesa del poder, no elimina la realidad de nuestras adversidades, ni nos quita la responsabilidad de enfrentarlas, más bien consiste, en el empoderamiento con el poder de Dios para asumir nuestro deber donde tengamos que hacerlo.