La verdad de la existencia de Dios

El cristiano acepta por la fe la verdad de la existencia de Dios. Pero no por una fe ciega; sino por una fe que se basa en la evidencia y la evidencia se funda, ante todo, en la Escritura, como Palabra inspirada por Dios, y luego, en la revelación de Dios en la naturaleza.

La prueba biblia acerca de este punto no nos viene en la forma de una explicita declaración, y mucho menos en forma de argumento lógico. La aproximación más parecida a una declaración, está quizá, en Hebreos 11:6, “…porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”.

La Biblia presupone la existencia de Dios desde su primera declaración: “en el principio creó Dios los cielos y la tierra”. No solo describe a Dios como el creador de todas las cosas, sino también como el sustentador de todas sus criaturas, y como el gobernante de los destinos de individuos y naciones. La Biblia testifica que Dios hace todas las cosas según el consejo de su voluntad, y revela la realización gradual de su gran propósito de redención.