El evento de la crucifixión de Jesús

El evento de la crucifixión de Jesús

Históricamente, la muerte de Jesús fue la tragedia de un hombre oprimido por el poder político. Jesús se convirtió en objeto de una hostilidad mortal por parte de escribas y fariseos rechazando su interpretación de la Ley, y socavando así todo el fundamento del judaísmo de los escribas. Fue objeto del temor y la hostilidad de las clases nobles y sacerdotales con su entrada triunfal en Jerusalén, y desafiando su autoridad en la limpieza del templo. 

No cabe duda de la sinceridad del Sanedrín (máxima autoridad de la religión judía) al desear la muerte deJesús. Como maestro religioso, representaba una amenaza para la religión farisaica, su popularidad entre el pueblo le hacía políticamente peligroso. Juan relata una reacción del Sanedrín bastante creíble históricamente: ¿Qué haremos? Porque este hombre hace muchas señales. Si le dejamos, todos creerán en él, y vendrán los romanos, y destruirán nuestro lugar santo y nuestra nación» (Juan 11:47-48).

“Entonces los principales sacerdotes y los fariseos reunieron el concilio, y dijeron: ¿Qué haremos? Porque este hombre hace muchas señales. Si le dejamos así, todos creerán en él; y vendrán los romanos, y destruirán nuestro lugar santo y nuestra nación.”

Cuando el Sanedrín condenó a Jesús por blasfemo por pretender ser el Hijo del Hombre que se sentaría a la diestra del trono de Dios (Marcos 14:64), actuó de acuerdo con lo que entendía del Antiguo Testamento. Su pecado consistió en la dureza de corazón que cegó a sus componentes, y no entendieron el significado de ese nuevo evento redentor que se revelaba en Jesús ante sus propios ojos.

“Mas él callaba, y nada respondía. El sumo sacerdote le volvió a preguntar, y le dijo: ¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito? Y Jesús le dijo: Yo soy; y veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo. Entonces el sumo sacerdote, rasgando su vestidura, dijo: ¿Qué más necesidad tenemos de testigos? Habéis oído la blasfemia; ¿qué os parece? Y todos ellos le condenaron, declarándole ser digno de muerte. Y algunos comenzaron a escupirle, y a cubrirle el rostro y a darle de puñetazos, y a decirle: Profetiza. Y los alguaciles le daban de bofetadas.”

Pilatos tuvo que compartir la culpa de la ejecución de Jesús. Reconoció que Jesús era un hombre inofensivo y no un revolucionario peligroso, y aún así cedió ante la presión del Sanedrín y crucificó a Jesús como si hubiera sido un fanático sedicioso.

Pero todo estaba escrito, la muerte de Jesús representa la esperanza para el mundo, porque con su muerte Jesús logró que al acercarnos a Dios por la fe el Él, nuestros pecados sean perdonados y quitada nuestra culpa, lo cual significa salvación y vida eterna. 

 

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