Amemos a Dios de todo corazón

Amemos a Dios de todo corazón

Amar a Dios es la mejor de nuestras acciones, en ello podemos tener el mayor deleite de la vida, porque amar a Dios significa disfrutar de Él, ya que el que ama a Dios lo hace porque Dios lo ha amado primero, y porque también Dios ama a quienes le aman.

Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo: Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Mateo 22:35-28 RVR1960

El ser humano enfoca su vida en lo que es más importante para él. ¿Qué es lo más importante en tu vida? ¿Qué es lo que más amas en la vida? A donde esté tu corazón ahí está tus fuerzas y tu vida.

El principio universal y más importante para la raza humana es amar a Dios, y por lo mismo, todo nuestro ser debe corresponder a Dios en todo, esto no es egoísmo por parte de Dios, sino más bien, es la misma gracia de Dios, porque cuando amamos a Dios es cuando podemos disfrutar verdaderamente de la vida, es cuando le encontramos el verdadero propósito para vivir en plenitud y en bienaventuranza.

Debemos tomar en cuanta esta palabra de promesa, pero también esta condición de obediencia: “Si ustedes obedecen fielmente los mandamientos que hoy les doy, y si aman al Señor su Dios y le sirven con todo el corazón y con toda el alma, entonces él enviará la lluvia oportuna sobre su tierra, en otoño y en primavera, para que obtengan el trigo, el vino y el aceite. También hará que crezca hierba en los campos para su ganado, y ustedes comerán y quedarán satisfechos”. Deuteronomio 11:13-15 NVI.

Ser indiferentes a Dios es la vida injusta del ser humano, pero es natural esta actitud cuando consideramos la naturaleza pecaminosa del hombre. Satanás buscó que el hombre creyera que lo mejor para él, los mayores deleites  su mejor posición en el mundo estaría desobedeciendo la palabra de Dios, menospreciando lo que Dios dijo des el principio. Pero sucedió todo lo contrario, la indiferencia desde un principio le ha traído a la humanidad, miseria, dolor y muerte.

Todo lo que Dios dijo que el hombre hiciera era para el bien de la humanidad, pero satanás procuró que el hombre fuera indiferente a las palabra de Dios, buscó que el corazón de Adán y Eva se voltearan contra Dios y sus palabras, es así como desde entonces satanás trabaja para que no correspondamos a Dios, para que no lo amemos, para que seamos pasivos ante su palabra. Hoy es buen tiempo para creer que nada es mejor como amar a Dios, que nada nos traerá mayo valor en la vida presente y futura como amar a Dios y servirle de todo corazón. Así lo dice su Palabra:

Los que amáis a Jehová, aborreced el mal; El guarda las almas de sus santos; De mano de los impíos los libra. Luz está sembrada para el justo, Y alegría para los rectos de corazón. Alegraos, justos, en Jehová, Y alabad la memoria de su santidad. Salmos 97:10-12 RVR1960.

 

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