Dios es incomprensible pero conocible

Dios es incomprensible pero conocible

La Iglesia Cristiana confiesa, por una parte, que Dios es incomprensible, y por la otra que puede ser conocido, y que conocerlo es un requiso absoluto para ser salvo

Admite la fuerza de las preguntas: ¿Descubrirás tú los secretos de Dios? ¿Llegarás tú a la perfección del Todopoderoso? Es más alta que los cielos; ¿qué harás? Es más profunda que el Seol; ¿cómo la conocerás? Job 11:7-8 NVI. Y siente que no encentra respuestas a la pregunta de Isaías 40:18 NVI; ¿Con quién compararán a Dios? ¿Con qué imagen lo representarán? Pero al mismo tiempo tiene presente la declaración de Jesús: “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado”. Juan 17:3 NVI.  La Iglesia Cristiana se regocija en el hecho de que “También sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento para que conozcamos al Dios verdadero. Y estamos con el Verdadero, con su Hijo Jesucristo. Este es el Dios verdadero y la vida eterna”. 1 Juan 5:20 NVI.

Las dos ideas reflejadas en estos pasajes se mantuvieron siempre, una a lado de la otra en la Iglesia Cristiana. Después de la era apostólica hablaron del Dios invisible como un Ser que no fue engendrado, inefable, eterno, incomprensible e inmutable. Habían avanzado muy poco más allá de la vieja idea griega de que el ser Divino tiene una existencia absoluta y sin atributos. Al mismo tiempo también la Iglesia Cristiana confesaba que Dios se reveló en Jesús, y por lo tanto puede ser conocido para salvación.

Para el hombre es imposible investigar las profundidades del Ser de Dios. “Su esencia es incomprensible” de tal manera que su divinidad escapa completamente a los sentidos humanos. El hombre puede saber algo de la naturaleza de Dios por medio de la creación, pero el hombre puede adquirir el verdadero conocimiento de Dios únicamente por la revelación especial (la Biblia), bajo la iluminadora influencia del Espíritu Santo.

Dios puede ser conocido, pero es imposible que el hombre alcance un conocimiento exhaustivo y perfecto de Dios en todo sentido. Alcanzar tal conocimiento equivaldría a comprender a Dios y esto ya queda fuera de nuestro asunto. Además, el hombre en el sentido propio de lo que es definir, no puede dar de Dios una definición, sino tan solo una descripción parcial.

El hombre puede obtener un conocimiento perfectamente adecuado acerca de Dios, para la realización del propósito divino en la vida del hombre. Sin embargo, el verdadero conocimiento de Dios solo puede adquirirse mediante la divina revelación que de sí mismo ha hecho Dios, y lo adquirirá solamente quien acepte esa revelación como la fe de un niño.

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